Crítica: 'Daybreakers'


¿Le apetece un carajillo de sangre humana? En el mundo de Daybreakers esto es perfectamente normal. Los hermanos Spierig, Michael y Peter, se han esforzado para imaginar una nueva vuelta de tuerca en el sobreexplotado tema de los vampiros. Su segundo largometraje (el primero fue una incursión en el mundo zombi con Los no muertos, en 2003) nos sitúa en un futuro próximo, en 2019, con la humanidad convertida ahora en vampiros a causa de una pandemia. Así que desde el más inocente de los colegiales hasta el más lustroso de los ejecutivos se ha convertido en chupasangres, y con los escasos humanos que quedan convertidos en codiciadas piezas a las que cazar y criar, guardados en unas granjas especiales donde extraerles el preciado líquido rojo que les permita seguir con vida.

En su afán por lograr plasmar algo distinto, los australianos Spierig materializan un filme estilizado, también deudor de encuadres y en ocasiones ritmo propios de un cómic, con elementos de ciencia-ficción y terror, y una ambientación inspirada entre el Metrópolis de Fritz Lang (en clave actualizada) y los años 40. Y no lo han hecho nada mal, especialmente dependiendo de nuestras simpatías hacia un proyecto como éste, pura serie B de presupuesto más que limitado y basado además en un guión original.


Con un reparto en conjunto ciertamente extraño, que incluye a Ethan Hawke, Sam Neill o Willem Dafoe, podría haber sido un pequeño (o gran) clásico de los que el género de la ciencia-ficción de los últimos años no acostumbran a abundar. Un nuevo Dark City o Gattaca (con la que comparte el protagonismo de Ethan Hawke), por su cierta originalidad, relevancia en los decorados y el estilismo en la puesta en escena. Pero aquí la trama ideada por los Spierig se queda un peldaño atrás. Un guión digamos que más fácil y sencillo de lo que hubiera sido deseable, pero sí que suficientemente efectivo. O personajes maniqueos en forma de vampiros malos (los que desean mantener su condición inmortal o se guían por intereses puramente económicos) y buenos (los que intentan buscar una cura que les devuelva su naturaleza humana).

Dado el juego que ofrece el tema vampírico, los Spierig no escatiman sus buenas explosiones de hemoglobina, pinceladas de reflexión en torno a los contrastes entre la naturaleza vampírica y la humana, o un punto justo de locura desatada (con las masacres finales). Aunque han dejado de lado las connotaciones y posibilidades sexuales que el mito también ofrece (ni siquiera aprovechan la presencia de la australiana Isabel Lucas, a quien el bueno de Michael Bay, más especialista en promocionar tías buenas para la gran pantalla que en procurarse buenas historias, ya le dio unas cuantas escenitas en Transformers 2: La venganza de los caídos).

Tal vez no sea satisfactoria del todo, con ese guión sólo aceptable, o ese final abierto a sus posibles secuelas (y que hace darme cuenta, una vez más, de lo importante y necesario que es un buen final). Y aún así, tiene sus números para convertirse en un título de culto… minoritario. Lo curioso de su argumento, y sobre todo algunos de los hallazgos visuales de los Spierig permiten disfrutar de esta cinta mucho más de lo que cabía pensar de antemano.

NUEVOS ICONOS VAMPÍRICOS

Se agradece que los hermanos Spierig hayan procurado, además de una realización que se aparta de lo típico y convencional, intentar crear algunos iconos mediante la película como los coches dotados de escudos protectores de la luz solar o esas granjas tecnológicas en la que se mantienen a los humanos. También está el atractivo cóctel de cine negro, con esos primeros planos del hematólogo que encarna Ethan Hawke conduciendo, con sombrero y cigarrillo en la boca (pese a que Hawke poco se parezca a un Bogart o Robert Mitchum), y que busca la textura del cine negro de los 40. La mayoría de películas sobre el género vampírico se conforman con no innovar ni aportar nada. Daybreakers al menos no, aunque tome también tome prestado de otros filmes, caso de las ballestas como armas y que tan bien usó John Carpenter en la excelente Vampiros.







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Comentarios

  1. ¡Un 7! Estoy anonadado xD

    Dóblemente anonadado mejor dicho, porque no es la primea crítica así que me encuentro de gente fiable xD

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  2. Daybreakers: "Daybreakers es algo así como Cuando el destino nos alcance + Soy leyenda = Daybreakers, es decir, otro rebuscado intento de exprimir la fórmula hasta la última gota.".

    Salvo alguna que otra excepcion ;-) esta peli ha gustado bastante a los criticos de muchocine.net:

    http://www.muchocine.net/criticas/11664/Daybreakers/sharp


    saludos cinefilos!

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  3. No pierdan el tiempo viendo esta bazofia, lo agradecerán. Es la mayor broma vampírica de la história (por no ser cruel). Desde luego no entiendo como se pueden escribir cosas buenas de esto...así va el mundo.

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  4. La primera mitad de la película podría considerarse original en cuanto a planteamiento o estética y resulta bastante entretenida. La segunda mitad es, simplemente, un bodrio "gore" y facilón, por lo que sales del cine con bastante mal sabor de boca.

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  5. Totalmente de acuerdo en que pierde fuelle, y originalidad, en la segunda mitad. Y... ¡ese final! Aún así me ha parecido una de las películas (modestas) de género más disfrutables en meses, bueno, de hecho, mi visión sobre ella aún sigue siendo notable. Pero sé perfectamente que está dividiendo entre los que les ha gustado más de lo que pensaban (mi caso) y los que la consideran tirando a bodrio o infumable.

    Saludos anónimos.

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