Shutter Island. Dennis Lehane

Dennis Lehane es uno de los mejores escritores actuales de novela negra. Además de que sus obras son ágiles y con personajes bien creados, su verdadera aportación es buscar temas nada fáciles como el abuso sexual a los niños o la locura, como en este caso, logrando profundizar y aportar un punto de vista único.
La acción de Shutter Island transcurre en 1954 y no es este un año cualquiera, ya que es cuando se edita The Doors of Perception de Huxley, el primer libro escrito bajo la influencia del LSD. Este pequeño detalle es muy importante para situarnos históricamente. Los años 50 fueron testigos de un gran avance de las industrias químicas, lo que supuso un impulso enorme al uso de los fármacos. Los psiquiatras empezaron a utilizarlos para tratar enfermedades mentales y a usar drogas como el LSD pensando que de ese modo podrían experimentar lo mismo que sentían sus pacientes esquizofrénicos.
Este es el contexto histórico en el que se sitúa la novela de Dennis Lehanne, un mundo en el que el concepto de mente y locura están cambiando. Su protagonista, Teddy Daniels, se dirige al hospital mental Ashecliffe situado en la isla de Shutter Island, una especie de San Quintín para enfermos mentales en donde se trata a los asesinos más peligrosos. El objetivo es corregir su comportamiento y buscar la integración, aunque para lograrlo sean necesarios varios experimentos con los enfermos, bien sea bajo los viejos métodos de la lobotomía y de la cirugía cerebral o bajo los nuevos basados en el uso de la psicofarmacología.
En el libro se mencionan las prácticas que científicos y psiquiatras alemanes usaban con los prisioneros en los campos de concentración Nazis durante la Segunda Guerra Mundial, bien conocidas por todo el mundo, pero también los campos de concentración para japoneses que existieron en Norteamérica durante esos años y que pasaron más desapercibidos para la opinión pública. La comparación no parece casual, ya que la enorme responsabilidad histórica de ambos hechos se convierte aquí en el recurso en el que se apoya el autor para hacer una clara denuncia a los Estados Unidos y a sus valores democráticos basados en la igualdad de todos lo hombres.
Pero la novela también ofrece otras lecturas, como son el del papel de la sociedad en la integración de los asesinos o el de la definición de los conceptos de verdad y realidad. Es en este último punto en el que encontramos cierta similitud temática con varias obras de Philip K. Dick. Durante todo el desarrollo de la obra Lehane mezcla realidad y ficción confundiendo intencionadamente al lector, lo que queda confirmado en un arriesgado final, abierto a las interpretaciones personales.
Es esta una novela interesante en la que se funden sin reservas la intriga y el suspense propios del género con el análisis psicológico, la crítica social y una inteligente narración de la que dudaremos hasta que en el final comprendamos las verdaderas razones de los detalles que no encajaban o de la irrealidad de algunas situaciones.

Gran análisis de una gran novela. La vi reseñada hace unos años en un periódico y no tuve más que comprarla, leerla y alegrarme cuando supe que DiCaprio y Scorsese (sin obviar a Williams) eran el tándem responsable :D
ResponderEliminarGracias por tu comentario. Tanto Shutter Island como Mystic River son dos novelas muy buenas y convierten a Lehanne en uno de los mejores escritores de novela negra actuales. Dicen que su próxima obra promete. ¿Será mejor que America de James Ellroy?
ResponderEliminarSaludos :D