Zinemaldia 2010: Buried (Enterrado)
No puedes rodar una película de noventa minutos con un tío metido en un ataúd si no tienes un guión perfecto.
Rodrigo Cortés, director de Buried (Enterrado).
Rodrigo Cortés, director de Buried (Enterrado).
Puede que el guión de Buried (Enterrado) no sea perfecto, pero sin duda hay que reconocer que está muy logrado, y por supuesto no hablemos de la forma en que está rodada la película… Para hacer algo así, hay que tenerlos bien puestos. Saber qué se quiere hacer y cómo se quiere, y también qué se quiere provocar en el espectador. Se le quiere atrapar, se le quiere provocar una alta dosis de claustrofobia, de angustia, de tensión… Todo lo que cualquier thriller convencional de hoy día (y de siempre) anhela. Rodrigo Cortés lo consigue con creces, habiendo rodado únicamente en diecisiete días y en unas condiciones muy duras, una película de sello español y nada menos que con una estrella de Hollywood, Ryan Reynolds.
Reynolds es Paul Conroy, un conductor de camiones que se despierta en un ataúd enterrado bajo tierra, únicamente con un mechero y un teléfono móvil. A partir de aquí comienza toda una pesadilla de la que intentará salir con vida de la forma que sea.
No hay más, no... Un ataúd y un hombre metido en él. Sin escapatoria. ¿Cómo se puede rodar una cosa así? Con muchos trucos y muchos movimientos de cámara aparentemente imposibles (y magníficos en algunos momentos). Se empatiza desde el primer momento con el protagonista, se desea saber porqué se encuentra ahí metido. Poco a poco se van desgranando todos, y digo todos, los elementos que hacen falta para que el espectador quede realmente enganchado a la historia.
Si la película sucediera en la superficie, y fuera un thriller convencional, uno se puede imaginar muchas persecuciones, explosiones, tensiones políticas, amenazas por doquier… En Buried encontramos parte de todo eso, es simplemente un thriller excepcional que se encaja a la primera, que queda en la retina del espectador y como dice el propio director, en sus huesos, en su sangre, porque no es una película para ser vista, es una película para ser experimentada.
Con una buena banda sonora y unos títulos de crédito geniales, mantiene la tensión hasta el último momento, cosa que parece mentira, porque con una película de estas características, se puede pensar que al poco tiempo de haber empezado la proyección, uno se puede aburrir. Pero no es así. Rodrigo Cortés apela a menudo al maestro Hitchcock con su película, recordando Náufragos (otro filme en principio imposible), o La soga (más de lo mismo) y aduciendo que Buried tiende a parecerse más a Con la muerte en los talones que a cualquier otra.
Nos encontramos pues, ante una película muy arriesgada pero muy bien realizada y con un guión lo suficientemente bueno para mantener en vilo al personal. Muy recomendable aunque eso sí, como se habrá deducido: no es apta para personas claustrofóbicas.
PD: Me encanta ver el cine lleno de enfermos, dijo Rodrigo Cortés en la presentación de la película. Se refería al gran interés que ha causado su filme en el Zinemaldia (y por extensión en todo el mundo), casi aceptando con incredulidad la buena acogida que está teniendo allá por donde pasa.
Estreno: viernes 1 de octubre de 2010
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Estreno: viernes 1 de octubre de 2010
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Bueno, bueno, bueno.. nunca hubiera pensado que a partir de tan pocos recursos la película realmente funcionara tan bien. Me dejas con ganas de verla cuando se estrene.
ResponderEliminarCreo que pronto se estrena pero no estoy seguro. Yo creo que merece la pena, por la originalidad de la propuesta y qué narices, por apoyar proyectos así de arriesgados.
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