Zinemaldi '13: Las brujas de Zugarramurdi

[Sección Oficial, fuera de concurso]


Alex de la Iglesia vuelve a la carga, como sólo él sabe hacerlo en el cine español: con una comedia gamberra de acción, y además con mujeres, muchas mujeres. O mejor dicho con brujas, muchas brujas.

En realidad, el director bilbaíno no aporta nada nuevo a lo visto en su filmografía (salvo el tema central de la historia, claro: la brujería), ya que Acción mutante, El día de la bestia, o también Balada triste de trompeta, en cuanto a formas, eran muy similares. Además se rodea de sus actores habituales, añadiendo a los guaperas Hugo Silva y Mario Casas al reparto, siendo ellos los dos protagonistas masculinos de la función (donde por cierto, Mario Casas hace muy bien de tonto).


Porque si hablamos de las protagonistas femeninas... Carolina Bang, Carmen Maura (Premio Donostia 2013) y Terele Pávez dan el do de pecho. No podían ser mejores brujas, especialmente las veteranas Maura y Pávez, donde cada frase suya de diálogo es remarcable. No creo que Álex de la Iglesia haya tenido que dirigirles demasiado, ya que además parecen pasárselo en grande con sus papeles. Cuando esto sucede, esa cosa mágica que es la conexión con el espectador, se quintuplica. La pena es que a veces el guión es una tontería y hace aguas, pero la marca de la casa, el "toque Alex de la Iglesia", se mantiene y sobrevuela y hace que ese asunto se olvide en varias ocasiones.

La película cuenta la historia de José y Tony, dos hombres que atracan un "Compro Oro" con ayuda del hijo del primero y ortos en Madrid, y que en suhuida acaban recalando en Zugarramurdi, pueblo mítico relacionado con la brujería, a pocos kilómetros de la frontera con Francia. Las habitantes de allí no les dejarán marchar tan fácilmente, pues hay una profecía que...

Las brujas de Zugarramurdi es una excusa pergeñada en comandita (como suele ser habitual salvo en alguna ocasión) entre Alex de la Iglesia y Jorge Guerricvaechevarría para hablar de la guerra de sexos, poniendo de vuelta y media a cada uno de ellos, tanto al masculino como al femenino, pero sobre todo al femenino. Y sin ningún tipo de rubor. El director ha dejado claro, por si no se sabía ya (y además lo ha reconocido él mismo) su misoginia. Frases como "todo lo que me gusta me da miedo, y las mujeres me gustan mucho" lo demuestran.


Como decía más arriba, el guión a veces flojea, y es que no para de haber giros y chistes tontorrones, incluso personajes muy prescindibles (los dos policías), conversaciones tontas que no encajan bien en el conjunto para poder demostrar esa guerra de sexos que nunca tendrá fin. Lo que sí queda claro es que Alex de la Iglesia se lo ha pasado pipa rodando todo esto, introduciendo sus habituales escenas de masas alocadas, sus personajes secundarios, su acción y sus escenas de cámara sobrevolando todo sin descanso...

En resumen... Lo mejor: Alex de la Iglesia sigue manteniendo su forma de hacer películas, sigue siendo fiel a su estilo. Carmen Maura y Terele Pávez. Algunas frases sueltas de Mario Casas (recordemos que hace muy bien de tonto), y ver a una gran cantidad de cómicos y actores españoles todos juntos de nuevo.

Lo peor: El guión no está a la altura en bastantes ocasiones. 

PD: El título internacional de la película es Witching and bitching, lo que viene a ser algo así como Brujeando y zorreando



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