Zinemaldia '16 - "La reconquista"

Sección Oficial a concurso



Tras muchos años sin verse, un chico y una chica se reencuentran. Fueron novios en la adolescencia, con quince años. Él tiene pareja y ella no. Empiezan a hablar.

Ahí está el inicio de la cuarta película de Jonás Trueba. Todo lo que sigue serán diálogos o situaciones donde vemos a los protagonistas hablar sobre lo que son, lo que fueron y quién sabe si sobre lo que serán. Ya lo dice el propio Trueba: "el Cine es maravilloso porque es la única forma de poder viajar al pasado". Y por tanto, también al futuro. Pero ese futuro siempre será incierto, lo que sabemos que está, ese pasado, nunca se irá aunque lo deseemos con todas nuestras fuerzas. Siempre estará con nosotros. Inamovible.


Las relaciones son una sucesión de errores. Eso es lo que nos hace a las personas ir madurando, o quizá no. Quizá nos hace más torpes. Allá cada cual. Pero de todos esos errores se van aprendiendo cosas, como las aprenden los personajes de la película, que es una sucesión de conversaciones sobre todo eso.

Esas situaciones están ayudadas de unos buenos actores como Francesc Carril, Itsaso Arana y Aura Garrido, que saben colocar perfectamente los silencios donde tienen que colocarlos, pues con los silencios la mayoría de las veces se dice mucho más que con palabras. Todo, perfectamente reflejado en pantalla gracias a su trabajo, del que Jonás Trueba no les dio excesivos detalles y que tuvieron que ir construyendo según estudiaban todo.

Trueba dota de verismo a su guión, y aunque tardé un poquito en empezar a empatizar con los personajes porque todo me parecía irreal, falso y forzado, poco a poco no sé si fue enganchándome la historia de amor pasado o que a los propios actores se les notaba más cómodos, fui introduciéndome en la película, llegando a pensar que los personajes en pantalla podríamos ser cualquiera de nosotros. Ahora bien, cuando uno está bien metido en la historia, llega un momento en el que se sale por completo (esto va relacionado con lo de poder viajar en el tiempo gracias al Cine), resultando ser un trozo en la historia que, aunque da sentido a muchas cosas (si no a todas) de las que se cuentan, es difícil conectar. Ya hacia el final, puede llegarse a empatizar con los personajes, pero ya fuera de la intensidad que había antes. Se nos rompió el amor, de tanto usarlo.


La reconquista es una buena película de guión, actores y dirección (con homenajes evidentes y recurrentes, como Rohmer o Nanni Moretti) con la que mucha gente se sentirá identificada, pues son temas universales, pero difíciles de plasmar con naturalidad en una película, y esta de Jonás Trueba lo consigue gracias a su guión, y a sus actores.

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